¿A quién no le gusta estar un poco más profundo? Es lo que llanamente se le llama abrir la mente. La virtud de esto, como lo sugerirá la sospecha del lector, radica en la posibilidad de abarcar más enfoques sobre las cosas.
Pero el gran problema empieza cuando uno quiere comunicarse con el otro. Lamentablemente resulta dificultoso entablar una comunicación con alguien que se encuentre varios niveles más cerca de la superficie: te harán saber que ellos comprenden mejor al mundo (pues mientras más pequeña y simplista sea la representación del mundo, más fácil será creer que se lo comprende mejor). Esto por el hecho de que no están acostumbrados a interpretar algo que se zafe de la banalidad, practicidad, superfluidad, etc.
¿Qué camino debemos tomar? ¿Tragarnos las palabras o expresar lo nuestro?
Opto por el primero mientras haya afectos de por medio. Pero aquí no callaré una sola palabra, así como no lo hice hasta ahora. Este es mi territorio. Quien desee entrar deberá hacerlo con respeto o será repudiado sin piedad, como el gran satanismo instruye.
Pero el gran problema empieza cuando uno quiere comunicarse con el otro. Lamentablemente resulta dificultoso entablar una comunicación con alguien que se encuentre varios niveles más cerca de la superficie: te harán saber que ellos comprenden mejor al mundo (pues mientras más pequeña y simplista sea la representación del mundo, más fácil será creer que se lo comprende mejor). Esto por el hecho de que no están acostumbrados a interpretar algo que se zafe de la banalidad, practicidad, superfluidad, etc.
¿Qué camino debemos tomar? ¿Tragarnos las palabras o expresar lo nuestro?
Opto por el primero mientras haya afectos de por medio. Pero aquí no callaré una sola palabra, así como no lo hice hasta ahora. Este es mi territorio. Quien desee entrar deberá hacerlo con respeto o será repudiado sin piedad, como el gran satanismo instruye.
